La Cuarta Etapa o revivir el Método Grönholm


La inutilidad de las clásicas entrevistas de selección es algo que muchos hemos comentado durante años. Hoy he leido un artículo en Fast Company insistiendo sobre este mismo punto. Se titula: "Why Traditional Job Interviews Don't Work", por Shawn Graham. Y he recordado mi experiencia con las famosas entrevistas de selección.

He pasado por diferentes etapas en lo referente a la búsqueda de empleo. Al terminar la carrera, todo eran entrevistas interesantes: tests, nervios, tensión, interés y unas enormes ganas de empezar a "vivir mi propia vida". Fue la etapa más excitante. Era un JASP

Posteriormente, hubo una etapa intermedia, cuando ya tenía 5 años de experiencia en puestos intermedios y quería mejorar mi posición y mis condiciones económicas. Las entrevistas eran tediosas, quizás porque al tener un buen puesto en mi empresa, no tenia ese interés tan evidente. Pero además las entrevistas me parecían poco motivadoras. No me aportaban nada.

Mi tercera etapa fue cuando regresé de los Estados Unidos después de una estancia prolongada y tras reciclarme en el IE, me dispuse a buscar un empleo acorde con la amplia experiencia, la estancia en USA, los conocimientos de investigación sobre innovación y gestión empresarial y mi trabajado y bien terminado Executive MBA. Mi posición era especialmente atractiva, con fácil poder de negociación por parte de las empresas y mucha flexibilidad por mi parte. En esa etapa, mi motivación era inmensa, inversamente proporcional a la del entrevistador. Aunque todos alababan mi Curriculum, y que en numerosas ocasiones, llegué a la "ronda final" con otro candidato, siempre había algún "pero". Por ejemplo:

- Tienes "demasiada" experiencia. Traducción: Piensan que me largaré al poco tiempo. Pero se olvidan del talento. Es como captar talento a "buen precio" y luego saber hacer dentro de la organización.

- No podemos pagarte esa cantidad (no penséis que hablábamos de muchos ceros...). Traduciendo: Estamos intentando pagar 24.000 euros a ver si pillamos a alguien desesperado.

- Hemos elegido a alguien al que preferimos formar desde abajo. Traducción: Preferimos contratar 3 becarios a 12.000 euros y aún asi nos ahorramos pasta.

- La experiencia no es específicamente de este sector. (eso no parecía importarte en las últimas tres entrevistas, ¿no?). Traducción: Tengo que darte una excusa porque nos han recomendado a alguien a ultima hora....

Y así podría seguir hasta la eternidad.

Las entrevistas eran calcadas, lecturas mínimamente ampliadas de un CV suficientemente clarificador. Estúpidas composturas sobre algo tremendamente natural. Conversaciones pseudo-académicas relacionadas con conceptos enormemente prácticos. Eternas preguntas de libro que aun siendo repetidas, y por ello esperadas, no dejaban de sorprenderme por su aparición.

La consecuencia es que decidí hacerme emprendedor-empresario, aunque ya había hecho mis pinitos de consultoría en los EEUU. Creé dos empresas, una de consultoría, otra de climatización con 4 trabajadores fijos y varios discontinuos. Alguna participación minoritaria relacionada con una empresa de eventos deportivos. Y múltiples ideas compartidas con otros emprendedores. Y ya van 4 años dedicado a ello.

Desde hace unos meses, y este blog es una prueba de ello, busco mi "marca personal", intentando hacer lo que me gusta y en lo que creo que puedo aportar más. He decidido que quiero dar clases, conferencias, escribir libros, realizar consultoría especializada, promocionar el concepto de Business Time Model y todo ello no puedo conjugarlo con la labor empresarial, con lo que estoy en el proceso de la venta de las empresas y la vuelta al mundo "normal".

Todo esto implica una revisión personal importante y entiendo que la mejor manera para seguir creciendo es incorporarme a una empresa y poder mantener a la vez el resto de los proyectos. Ambas cosas se pueden compaginar sin problema.

Y ahora, viene el gran momento:

De nuevo, las entrevistas de selección. En mi cuarta etapa. ¿Cómo serán? ¿Qué me preguntarán ahora? Alguien me hará la famosa pregunta: ¿Cómo es que has sido empresario y ahora quieres trabajar "para otros"? No, lo que quiero es trabajar "con otros". Es un matiz de preposición, pero muy importante. ¿Tendré que aplicar todas las ideas de Enrique y sus fases y pasos en la gestión de carrera? ¿Será positivo acumular experiencia, investigación, formación y emprendedor?¿Me seguirán comparando con dos becarios de a 12.000 cada uno? ¿Continuarán diciéndome que tengo "demasiada experiencia"? ¿ Pensarán que con 41 años ya ´soy "muy mayor"? ¿Me harán un test psicotécnico y me obligarán a levantarme e irme? ¿Seré un Recurso Humano o un humano con recursos?

De momento, he comenzado a rehacer mi Curriculum. Seré creativo, distinto. Diré que tengo un blog. Que estoy convencido de que las empresas tienen que cambiar para liderar el futuro. No indicaré mis aficiones y haré algo nuevo: siempre fui contrario a las "referencias", pero ahora las voy a incluir, muchas. ¿Por qué? Porque si alguien me conoce de verdad son aquellos con los que he trabajado y con los que he compartido muchos momentos. Realmente en las entrevistas no me gustaría venderme. Creo que es absurdo. Soy como soy. Estoy convencido que puedo afrontar esta cuarta etapa con la motivación necesaria. Pero, ¿Cómo serán las entrevistas de selección? ¿Clásicas o innovadoras?

En septiembre comienza: "La Cuarta Etapa" , ¿O El Método Grönholm?



1 Comentario:

Enrique dijo...

El que quiera ver más errores típicos, aqui tiene una buena lista.