Aprovechando que La Crisis pasaba por aquí...


Estamos en un momento de incertidumbre donde todo el mundo está a la expectativa de los grandes acontecimientos. Si lees las noticias, te puedes echar a temblar. Pocos analistas hablan de lo positivo y parece que nos espera una etapa de aterrizaje y reflexión. Parece que la macroeconomía domina el lenguaje y todo ello genera las expectativas negativas, que al fin y al cabo son las que mandan en la mente de los consumidores. Para hablar en términos de marketing, la economía se ha posicionado en un lugar denominado "crisis". Y durará.

En estos momentos, en los complicados, es cuando la imaginación de los innovadores, de los disruptores modifica las situaciones y generan nuevas expectativas, que van creando escenarios y proyectos que culminan en nuevas empresas y mercados que a su vez transforman las expectativas en positivas.

¿Cúal es la diferencia de ahora con otras conocidas "crisis"? El tiempo. Para pasar de uno a otro escenario transcurre cada vez menos tiempo. Las nuevas tecnologías y el carácter de muchas de las personas con capacidad de decidir y transformar, permiten impulsar las ideas hacia oportunidades de negocio, de creación de valor y de innovación en poco tiempo.

Teniendo en cuenta estas premisas, y conociendo como conocemos que el proceso es este, ¿Cómo puede actuar una empresa frente a estas situaciones?.


  1. La dirección de la empresa debe constatar que el entorno es hostil y ello supone una inmediata revisión del plan a corto y a medio plazo.

  2. Evaluar el impacto directo que puede tener para su negocio el ya esperado ajuste económico. Si es de consumo directo, de consumo no sustituible, de producción directa, de servicio auxiliar, etc..

  3. En base al impacto, establecer un plan de revisión de objetivos y acciones a realizar. En los apartados impactados, reducir posiciones, enfriar la visión continuista y plantear alternativas más eficientes.

  4. Implantar un proyecto de "innovación". Creación de un brazo diferente, evaluando proyectos y alternativas más eficientes, ideas que generen mayor valor añadido, conceptos que proporcionen ventajas competitivas en nuevos mercados o con nuevos productos.

  5. Implicación de las personas que pertenecen a la organización traspasando valor hacia ellas. Son buenos momentos para potenciar las habilidades y fortalezas del grupo.

  6. Liderar la comunicación no tradicional. En estas épocas, la reducción más importante se produce en los presupuestos de publicidad tradicional. Al mismo tiempo, crecen las alternativas y las posibilidades de viralidad son enormes.

  7. Atraer al talento. Muchas organizaciones pierden la oportunidad de potenciar a mucho talento que tienen en su organización, limitandoles su valor e incluso desprendiéndose de él. Atraer a esas personas a un nuevo proyecto es una gran oportunidad.

  8. Establecer un plan de contingencia. No todo va a salir como pensamos. Ordena las posibles alternativas y con juegos de hipótesis, elabora planes diferentes dependiendo de los posibles resultados.

  9. Sitúate por delante del resto. Abandona tu mercado actual y lánzate hacia nuevos océanos. Ahora te llamarán aventurero. En el futuro, serás el capitán del barco.

  10. Rodearse de una red de conocimiento y valor. Cada vez son más las redes de conocimiento formadas por externos a la empresa, que pueden aportar infinito valor y solución a los problemas del dia a dia de las organizaciones.
En definitiva, estos momentos son los mejores para tomar acción, modificar la realidad de las empresas y variar el rumbo. Quizás tus resultados sean ahora espectaculares. Pero, se puede decir que no será permanente. Creo que es necesario abrir un brazo alternativo y crecer como empresa u organización hacia el siglo XXI. El futuro te lo agradecerá.

Ilustración: El Economista


3 Comentarios:

Senior Manager: dijo...

Aunque los puntos de actuación que señalas son plenamente válidos y muy importantes para atajar cambios importantes en el entorno de la empresa. Discrepo en que estemos en crisis... Si sólo tomamos en cuenta los síntomas entonces, podemos afirmar, que hemos estado en crisis siempre y eso no sería totalmente cierto. No objeto que en este momento y debido a razones meramente políticas (elecciones en EEUU y España) estemos percibiendo desde todos lados indicadores de crisis que se exageran debido al clima político mundial, cuando en realidad estamos saliendo de la cresta de la ola de un cliclo político-económico normal y que por lo visto no será muy acentuado y mucho menos se notarán sus efectos una vez finalizadas las elecciones en ambos países. Si pienso que estamos en el centro de muchos cambios que afectarán al mundo empresarial tal como lo conocemos, pero no lo llamaría crisis, sobretodo por la connotación negativa de la palabra, más bien se nos debe presentar como un escenario positivo de cambios, ajustes y adaptaciones que en el futuro nos beneficiarán a todos por igual.

Dioni F. Nespral dijo...

Senior

He indicado que la palabra "crisis" se ha implantado en la mente del consumidor. Eso, no quiere decir que efectivamente sea una crisis desde el punto de vista técnico ni sea una recesión que necesite de varios periodos negativos en la variación del PIB.

Se ha instalado y ese el tema. Por tanto se han generado expectativas. Y la economía vive en muchas ocasiones de las expectativas que es lo que mueve al consumo y a la inversión de las empresas.

De poco vale que tu o yo pensemos que es una aterrizaje,como yo lo he llamado. La gente y las empresas la han instalado en su cabeza y en eso estamos.

No hay que olvidar, eso sí, que la verdadera crisis se está dando y esta sí, con todas las letras, en el sector inmobiliario y puede que sus coletazos todavia nos den algún disgusto. Eso si que no se puede obviar.

Gracias por tu opinion y un saludo.

Antonio Domingo dijo...

Dioni, como tu dices, lo importante no es si hay o no realmente crisis sino que en la cabeza del consumidor se haya instalado la idea, y por tanto en ese momento se convierte en real por las acciones que éste toma en función de su convencimiento, y esas acciones influyen directamente en las empresas al ver como sus clientes retraen sus gastos al pensar que hay crisis.

Sin embargo, no podemos olvidar que crisis en otros idiomas es sinónimo de "oportunidad" y por tanto es el momento de pensar que oportunidades aparecen en el mercado debidas a esas crisis, y adicionalmente, como tu muy bien dices, es el momento idóneo para estudiar las estrategias para ver si son necesarios cambios de rumbo, creación de nuevos enfoques, nacimientos de nuevas áreas, etc.
Saludos