De frase en frase


Hace unos días, Antonio Domingo y yo coincidíamos en señalar como una de las cosas que nos gustaría hacer es plasmar frases o pensamientos que nos hayan llamado la atención en nuestros blogs. Yo llevaba un tiempo dándole vueltas al tema y la verdad es que nunca me había decidido porque quizás no era suficiente para un "post". Pero ya en su día intenté aquellos microposts y les encontré un cierto sentido. Ahora, en muchas ocasiones, siento que se me escapan cosas que leo, veo o escucho. Y utilizar este medio como es el blog para compartirlo, me parece al menos interesante. Así que antes de empapelar mi casa con mensajes, vamos allá.

Tal y como comentaba, me sorprendió muy gratamente la charla de Juan Soto. Y entre las perlas que nos dejó, destacaron dos frases (no son exactas, quizás, pero muy aproximadas):


" No es lo mismo la ciencia básica, que la utilidad práctica
de la misma".
Se refería a que en la actualidad, las acciones deben estar orientadas no sólo a la investigación, a la llamada innovación tecnológica, sino que tiene que ser práctica y que aporte valor.


La otra, como respuesta a una pregunta de los asistentes:

" Ninguna persona puede ser creador si
no ha desarrollado su
capacidad de reflexión personal"


Como crítica sutil al sistema educativo, donde concluía que si los chicos adolescente de hoy, no tienen tiempo entre tanto apunte y tanto estudio para desarrollar una capacidad que todos tenemos de reflexión, de pensamiento, no será posible pedir que estos mismos y de una forma natural, sean hipercreativos e innovadores en un futuro

Estas dos frases encierran más de lo que pensamos.


2 Comentarios:

José de la Peña dijo...

Dioni, me gusta mucho esa frase que conecta la creatividad con la reflexión personal. Estos días llevado por el vicio de consumir libros de autoayuda de aeropuertos, en uno de los viajes he releido el de "El monje que vendió su Ferrari" y tenía una frase muy visual de cómo es imposible hacer nada nuevo si no te paras y pasas por un periodo de mayor reflexión personal. Decía que quien no dedica tiempo a esa refexión personal, a ese autoconocimiento, es como el que conduce y no se para porque dice que no tiene tiempo ni para echar gasolina. Está claro que tarde o temprano parará pero no podrá elegir el lugar ni el momento.

Pablo dijo...

Es un poco como aquello de que no hay que preparar el discurso sino al orador.