Relaciones en el trabajo: Empresa-Persona


No, no me refiero a las relaciones entre trabajadores. Imagino que de esas habrá muchas y de ilimitada variedad. No. Lo que me refiero es a cómo contribuir desde la empresa a que las relaciones empresa-trabajador (en adelante, persona) proporcionen una satisfacción para ambas partes.

Hoy leía en un blog Somos Azules, formado por empleados y ex-empleados de la firma Telefónica, como una trabajadora, Gema Fernández-Clemente, se quejaba ya amargamente de su situación. Y es curioso porque seguramente habrá miles de personas que quisieran tener su puesto, pero ella, LA PERSONA, Gema, no quiere seguir en esa posición, haciendo lo que hace. Su razonamiento es sencillo: "Tengo un trabajo tedioso". Y lleva en estas circunstancias ya tres años. Y no es porque no le ponga todas las ganas del mundo, no. Es que lo que hace no cuadra con su forma de entender el trabajo. Antes, en la misma empresa, en otro departamento al menos era diferente. Así lo cuenta ella:
  • "Y es que en el anterior puesto que ocupé en la casa todavía había algo de diversión: hacíamos reuniones con gente de todo el mundo, los señores de China nos traían regalitos, organizábamos viajes y sesiones maratonianas de presentaciones... Vamos, que había movimiento. Y además las tareas del puesto componían un repertorio bastante amplio, o sea que no hacías dos veces la misma cosa hasta bien pasado un tiempo."

Me hace recordar aquella frase de Iñaki Piñuel, que ya comenté anteriormente pero que es necesario recoger de nuevo aquí:


"Muchos trabajadores están simplemente de cuerpo presente, para sobrevivir, pero internamente hace tiempo que han tirado la toalla"


Porque el talento está en las personas, no en las organizaciones. Esto es lo que RRHH (con perdón) tiene que desarrollar, no sólo "retener". Las marcas personales dentro de cada organización. Y esas marcas, que existen y que hay que potenciar, tienen que encajar en el camino estratégico de la empresa, y viceversa. De no ser así, puede ocurrir:

  • Que se vayan a otra organización, con la pérdida de talento añadida.

  • Que se resignen a seguir en su puesto sin aportar nada de su activo valioso.

  • Que busquen el desarrollo de su marca personal por libre o por proyectos.

Hace unos días, me comentaba Marta Pastor algo similar. Y añadía además un comentario basado en la experiencia: "En las edades cercanas a los 40-45 años, es cuando más motivación y dinamismo posee la persona".


Entonces, ¿Qué papel desempeñan los departamentos de RRHH (con perdón)? ¿Cómo desperdician tanto talento, tanta creatividad, dinamismo y experiencia? ¿Por qué prefieren a personas sin experiencia, con una formación reciente, pero sin la visión y la capacidad de "hacer nuevas cosas"? Quizás sea una cuestión de coste. Pero mal vamos si medimos la eficiencia de nuestra organización por el coste de las personas. Si reducimos de nuevo las personas a recursos humanos condicionados a un coste, poco podremos adelantar el business time de la organización.


Es el momento de reflexionar, de entender que estamos en otra etapa, donde el alma de la empresa está en las personas que la forman. Estamos en una epoca social donde tejemos redes de amistad, intercambio y compromiso. Estamos generando valor. Creciendo como individuos y como sociedad. Las empresas, algunas me consta muy directamente, se están poniendo las pilas. Quieren integrarse en el mundo en el que las personas estamos liderando el cambio por delante de todas las organizaciones.


Si en tu estrategia no figura un objetivo de "entrar a participar en el llamado mundo 2.0, ó superior", dentro de 5 años tendrás dificultades para sobrevivir en un mercado inteligente". En ese periodo, muchos de tus trabajadores serán como Gema. Dirán en su mundo, lo que ya te han dicho en la empresa.


¿Ves la relación?


10 Comentarios:

Anónimo dijo...

HOla,
Creo que no sólo es cuestión e coste, hay más, una persona activa y con experiencia tiene una capacidad de discutir, proponer, rebatir que molesta a muchos "jefes", puesto que les pone los pies en la tierra y puede parecer que no son suficientemente jefes, esta situación es muy habitual en el mundo de las IT, tenemos un jefe que se cree Dios en la tecnología sólo por leer la PC Week o similares, y tiene a su cargo gente o con muy poca experiencia o excelentes profesionales que estan "a verlas venir", de los que otras areas de la empresa desconocen y que el jefe no deja que se desarrollen profesionalmente , sólo por el miedo a perder la silla .. y eso es lo que deben de identidicar los departamentos de RRHH.

Actualmente muchos departamentos de RRHH sólo son departamentos de recursos y nada de humanos.. es mejor contratar al "jefe buen amigo de" y pagarle la millonada, que con sus carencias puede destrozar un departamento, que analizar lo que ocurre en el propio departamente para que la gente no muestre interes ... o contratar al becario de turno, sin experiencia, pero que es dominable ..

Anónimo dijo...

A anónimo

Gracias por tu opinión. Es muy posible que haya muchos casos así, aunque no es conveniente generalizar.

Sin embargo sí creo que RRHH (c perdón) no evalua las capacidades y motivaciones de cada persona ni el rendimiento esperado en departamentos diferentes o en proyectos de innovación.

Se debe buscar un compromiso en ambas direcciones.

saludos

Carlos dijo...

Hola Dioni,
Estoy muy de acuerdo con tu post. Actualmente, estoy terminando la carrera pero ya he tenido experiencias en el mundo laboral y veo que ocurre muy a menudo que la gente se deja llevar por las circunstancias. Y oigo a amigos que me hablan de su empresa como si fuera un ente que tuviera vida propia y que no se pudiera cambiar . Algunos optan por no destacar por arriba ni por abajo, perderse en el montón. La verdad es que me entristece, ya que tantos años estudiando creo que deben de servir para algo más que conseguir un trabajo estable (gran utopía). ¿Hay algo más estable para una persona que el bagaje que le ofrece el superar dificultades y no tirar la toalla e intentar solucionar aquello que no le gusta? De esa manera veo compañeros que se conforman con seguir la corriente o se meten en una gran consultora a ganar cuatro duros y currar mucho y convertirse en una commoditie. No digo que todo el mundo tenga que emprender, pero creo que hay que buscar ofrecer algo distinto, saber qué puedes ofrecer, qué haces bien..y todo ello ajustarlo a la realidad empresarial y/o laboral. Y la verdad, de casi todos los trabajos se pueden sacar cosas interesantes si el ambiente y las condiciones son propicias. Muchas culpa de esto la tienen los que mandan en las empresas, hace falta una renovación en muchos sitios.
Será difícil cambiar este modelo un tanto anticuado de Título-Trabajo estable-Buen sueldo.
Aunque seguramente, no quede más remedio, el mundo nos lo pedirá...¿Qué pasará cuando los chinos no fabriquen barato y tengan mucha más mano de obra especializada? ¿Qué vamos a ofrecer diferente al resto? ¿Y si el importar ya no nos sale tan barato?
No me quiero enrollar más, sólamente decirte que me gusta mucho enganchar las ideas de tu blog con las ideas del blog de marcapropia de Andrés.
Un cordial saludo desde Gijón.

Leo Borj dijo...

Iba a decir, "en los análisis de Dioni me sorprende su capacidad de síntesis y ... ", pero ya no es sorpresa, es lo habitual. Lo mismo ocurre con algunos comentarios, son algo más que un simple comentario. ya casi no me atrevo a comentar ... bueno, pues este sí que es un simple comentario, son un par de cosas que me vienen a la mente cuando hablamos de personas "infrautilizadas" en su trabajo.

La primera, es muy habitual encargar al trabajador tareas como si fuese retrasado mental o muy "cortito - cortito" (recoger paquetes, poner un sello tras una ventanilla, pesar una carta, pasar una llamada telefónica ...) cuando es en realidad perfectamente capaz de realizar labores mucho más complejas, como por ejemplo gestionarse un préstamo para la casa a un interés por debajo de mercado, encontrar una ganga de coche, educar a sus hijos ... eso sí, cuando entra por la empresa, pierde su capacidad de análisis global, etc. Algo falla.

Segundo, al hilo de lo comentado por Dioni, la enorme inteligencia social que una empresa acumula entre todos sus empleados. Hiperinfrautilizada, aunque algunos empiezan a explotarla ya.

Anónimo dijo...

Hola Carlos

interesante tu punto de vista.

No es solo problema de las empresas. Mucho viene de nosotros mismos y asi actuamos cuando tenemos puestos de responsabilidad.

Por otro lado, el trabajo para toda la vida no existe. Tenemos que ser profesionales por proyecto entregados a nuestros clientes (empresas) por un periodo de tiempo. Y ser capaces de dar más por nuestra capacidad.

No hace falta que sea China. Ya nos cuesta ser competitivos. Lo que nos falta es concepto innovador + gestión de personas y talento junto con facilidad de mercado en una economía ya abierta. Muchas veces somos incapaces de crear empresas porque nos ponemos demasiadas zancadillas.

Saludos de un gijonés de pro, ya tantos años ausente de la tierra....

Anónimo dijo...

Leo,

Gracias por los piropos, que no merezco....pero que aumentan mi motivacion.

Aunque no sea lo mismo, yo siempre comento: si en tu departamento estan preparados, si tienen experiencia o si tienen iniciativa, ¿Por qué tienes que controlarlos y decir lo que tienen que hacer a todas horas?

Efectivamente, Leo. La gran cantidad de talento que ni se retiene ni se airea es impresionante. Sin contar las sinergias que se podrian producir entre las redes intro-empresas.

Saludos y gracias por pasarte por aca.

Bel Martín dijo...

Las injusticias laborales están al orden del día, cada vez nos vamos dando cuenta que el echo de estar en una empresa multinacional, tus dotes profesionales, tus virtudes y tus conocimientos elevados, eso realmente no requiere de nada, sino vienes con referencia y con una buena carta de presentación.
Somos cada vez, y más y más catalogados como números, esos números que ponen en los animales para determinar la propiedad de que pastor pertenecemos sin importar sentimiento o preparación profesional.
Existen departamentos que solo es una forma representativa hacia el empresario de lo bien que lo estamos haciendo y el rollo social etc..con lo cual no desempeñan esa función, hacia los desempleados de la empresa.
De aquí una de las razones por las cuales, me implique más en el proyecto de Raul Andres de Garage30, el valorar a las personas por sus preparación y trabajo, y sobretodo el echo de compartir el gran conocimiento y enriquecedor a la hora de practicar un movimiento coworking, pues es algo social y a sus vez profesionalmente, desarrollan sus proyecto y crecen de unos a otros emprendedores.

un saludo Dioni, me encanta cada vez más seguirte..con tus post:)

Anónimo dijo...

Belen

Lo que tambien quiero decir es que nosotros tenemos que cambiar a las empresas. Desde dentro, como proveedores o como clientes. Esa es la fuerza de la sociedad y de la persona.

Estas en un proyecto fantastico que hay que empujar y echar a andar con la fuerza que lo está haciendo. Eso es impagable. Esa experiencia vale más que 2 masters.

Gracias por tus comentarios, me animan a seguir en el desierto predicando...

Gesmida dijo...

Hola Dioni ;o) Hoy he recibido esta frase por correo, que creo que viene muy a tono con la cuestión: "Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato." William Shakespeare. Creo que yo ya entro en la segunda categoría ;oP

Anónimo dijo...

Gesmida

Nunca hay insensatez en la lógica. Quizás porque un hombre, en general, nunca hace lo que debe.

Sludos