La empresa sin Red


En los entornos empresariales se están empezando a producir diversos movimientos respecto al papel de la empresa dentro de la Red. Y no todo es tan sencillo. Las empresas ven complicado lo que para millones de personas es algo simple y cotidiano.

En la mayoría de los casos, nos encontramos con las empresas que han tomado la decisión de estar; al menos, hacer acto de presencia y ver a posteriori que acción llevar a cabo. Son los precavidos. No se atreven del todo, sólo quieren ver qué es lo que está ocurriendo y sacar un “informe de la presencia de la empresa X en la Red”. Internet no acepta este tipo de entornos, no los asimila ni mucho menos los arropa. Son pasos débiles que la gran maquinaria del entramado de redes rechaza e ignora. En la Red, no sólo hay que estar, hay que participar. Y esto no es tan fácil para la gran mayoría de organizaciones. La Red es algo abierto, horizontal, que se lleva realmente mal con una jerarquía cerrada herméticamente. Dos mundos opuestos, dos caminos que ni siquiera se cruzan…..

Otras son más atrevidas, quizás más dinámicas y encuentran en la Red, un lugar donde aprovechar las oportunidades para crecer y crear un nuevo mercado. Fieles al estilo más mercadotécnico, intentan hacer acciones de empuje claramente marcadas por el objetivo de consecución de resultados. Tienen una enorme posibilidad de éxito en el corto plazo, pero acaban siendo rechazadas por la comunidad de las personas que conviven en la Red. Nadie viene para aprovecharse; esto es, como dirían los consultores de postín, una estrategia Win-Win, donde todos tienen que ganar.

Y por tanto, aquí está el gran reto: entrar, compartir, escuchar y participar en un nuevo escenario, tan real como la vida misma, y tan complejo como cualquier nuevo mercado. Las reglas de juego difieren y es importante jugar a ser y no sólo a estar. Sólo a través de una cuidada presencia, que transmita realidad, transparencia y colaboración, será posible pertenecer a este universo donde es posible contemplar el futuro desde una perspectiva más social y mucho más horizontal: el mundo de la empresa colaborativa, integrada por prosumers, talento, diversidad e intercambio de experiencias. Una empresa dinámica, volcada en mejorar mientras comparte, en crecer mientras colabora y en encontrar los nuevos modelos de negocio que la harán única e intangiblemente valiosa.

La Red es el escenario de juego de las futuras realidades empresariales. Esto no ha hecho más que empezar. Y tu empresa, ¿Se está transformando para la Red?.....


5 Comentarios:

Hotel Auditorium dijo...

Me alegro de leer esta entrada. A mi, como marca, me está costando mucho entrar en la participación, pero todo se andará. Entrar a formar parte de esto no es fácil para una marca, ahora bien, creo qeu hay dos pasos importantes que dar (a modo de consejo):

1- Ya tienes una página Web. Ahora no pretendas que la gente la visite así, sin más. La página no es una valla publicitaria en la N-II. Hay que buscar las visitas.

2- Las visitas no se encuentran haciendo ofertas y autobombo de lo maravillosa que es esta u aquella marca. Esto se consigue fundiéndo tus maneras en Internet, con las maneras que utilizan tus posibles clientes.

En mi caso hay dos años de investigación previos antes de lanzarnos.

Gracias por el post. Un saludo.

Alberto dijo...

Lo que describes es cierto como la vida misa, peo al mismo tiempo inevitable.
Excepto en casos muy puntuales, las empresas empiezan a plantearse estos temas en serio cuando ya hay bastante ruido, y es entonces cuando empiezan con le proceso de aprendizaje que los que ya están tuvieron antes.
Es como entrar en una autopista: necesitas un carril de aceleración para incorporarte, para adaptar tu velocidad a la del resto de los que circulan. Si entras demasiado rápido incomodas a los demás, si esperas demasiado te sales.

"En la Red, no sólo hay que estar, hay que participar" ¡completamente de acuerdo! pero al mismo tiempo necesito conocer las reglas del nuevo entorno en el que me voy a mover.

"Las reglas de juego difieren y es importante jugar a ser y no sólo a estar. Sólo a través de una cuidada presencia, que transmita realidad, transparencia y colaboración, será posible pertenecer a este universo donde es posible contemplar el futuro desde una perspectiva más social y mucho más horizontal". Absolutamente, pero las empresas ¡necesitan tiempo para conocer y aprehender esas nuevas reglas! Y las implucaciones que éstas tendrán de ahora en adelante.

Estoy completamente de acuerdo con tu post, pero creo que a los que entran con timidez, aunque sea tarde, hay que darles el beneficio de la duda y acogerles con los brazos abiertos.

Alejandra dijo...
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Sandra de Rivas Hermosilla dijo...

Pues sí, tienes razón, como dices "una empresa dinámica, volcada en mejorar mientras comparte, en crecer mientras colabora y en encontrar los nuevos modelos de negocio que la harán única e intangiblemente valiosa" es esencial. Y también, como escribe David Díez en un artículo en Neuronilla: "quien es competente no necesita competir". Un saludo.

Economía Sencilla dijo...

Interesante artículo, me ha recordado al Manifiesto Cluetrain, que he tenido ocasión de leer hace poco, aunque ya tiene diez años de vigencia!!

Por constestar a tus cuestiones e ilustrarlo con un ejemplo, la empresa en la que trabajo acaba de renovar la web, pero lo único que ha hecho -que no es poco, pero es totalmente insuficiente- es cambiarla visualmente, hacerla más atractiva, un poco más navegable (para gustos), y nada más.

Del 2.0, ni hablamos, continúa siendo un catálogo estático, un poco más vistoso, nada más.

Yo creo que las pocas empresas -todavía- que practican este tipo de funcionamiento 2.0 de manera sincera y abierta tienen mucho ganado, el respeto de posibles clientes, y ahí es donde puede entrar el win-win que mencionas. La empresa ofrece contenidos, servicios, respuestas... y la gente colabora en ello, y lo agradece, directa o indirectamente.

Un saludo
Pablo Rodríguez