El inicio de la burbuja


Ya llevo mucho tiempo hablando de mi escepticismo "2.0", e incluso escribí sobre ello un post hace ya 7 meses. Este silencio de dos meses, tiene bastante que ver con esto. Creo que son momentos complicados, pero que  nosotros hemos fomentado y creado con el paso del tiempo.

En mi reflexión 2.0, cada vez tengo más clara la idea que hay dos caminos "dospuntoceristas" que se pueden recorrer y que merece la pena pararse a analizar, antes que nos estalle una delicada burbuja. Uno de los bloggers más activos, Marc Vidal, lleva ya cierto tiempo indicándo la cercana presencia de dicha burbuja y, en este asunto, creo que no le falta razón.

En un escenario más visible, se está fomentándo una corriente "fácil", en la que se extiende la idea que lo que las empresas e instituciones deben hacer es estar en la Red, porque no puedes dejar de estar. Desde mi punto de vista, esto es hacerlo de una forma muy superficial: "entra, créate unos perfiles en las principales redes sociales, hazte followers de unos cuantos bloggers conocidos, créate un blog, o videoblog o twitterizate.......etc,etc". Este camino lleno de herramientas y "excursiones al mundo 2.0", está impregnando los departamentos de comunicación y marketing de muchas empresas, instituciones e incluso partidos políticos que atraídos por la "moda digital" no parecen haber entendido lo trascendental de este movimiento  y el potencial de este nuevo escenario. Para muchas organizaciones, la Red Social es la panacea. Allí se resolverán todos los problemas. Nada más lejos de la realidad....

Todos hemos estado en algún momento en este entorno, impulsando el uso de las nuevas herramientas, y participando en muchos eventos en donde se ha expuesto el papel que la Red y las personas pueden jugar en el futuro. Sin embargo, creo que lo más importante siempre ha sido la posibilidad de "cambiar cosas" y "hacer que estas pasen".

La gran oportunidad de la Red es la de ser un espacio abierto a todos, donde el talento ( único, de cada uno de las personas) se incorpora a una red extensa, interconexionada y con una increible capacidad de desarrollar conceptos empresariales, institucionales o sociales, que permiten hacer que las personas sean más activas, más participativas y por consiguiente, adquieran mayor protagonismo y capacidad de decisión en los entornos empresariales, organizativos,  e institucionales, impulsando los cambios. En definitiva, un espacio donde la conversación es el vehículo, la horizontalidad es un elemento clave,  y las personas son las auténticas protagonistas del siguiente paso. 

Sigo creyendo que ésta es aún una gran oportunidad. En la etapa de la conexión total, las estructuras cerradas o verticales tienen un sentido organizativo y aseguran una estabilidad institucional, pero no son la mejor opción para desarrollar nuevos entornos, nuevas ideas y estructuras adaptables a los dramáticos cambios. Por ello, creo que es esencial diferenciar entre los conceptos de "parecer 2.0" a "ser una organización 2.0". Aunque el término esté muy machacado, casi triturado, el espíritu es esencial.

No es cierto que "sólo sobrevivirán aquellas organizaciones abiertas.....". Quizás hayamos llevado el concepto demasiado lejos. Quizás haya algo de "hype", como le gusta decir a Fran González. , pero lo que es completamente decisivo es que las compañías que incorporen a las personas en una organización horizontal, abierta hacia la coopetencia, integrada con los prosumers y con el horizonte impregnado de "open innovation", serán las grandes compañías del futuro, adelantadas en el tiempo a sus competidoras.

De vuelta al mundo online. Ya tocaba. Vamos a seguir impulsando el valor de la Red. La burbuja aun puede esperar......


13 Comentarios:

Alberto dijo...

No sabes cómo encaja este post en mi organización. Se está pormoviendo el uso de una "herramienta 2.0" interna y se está planteando la presencia en redes sociales externas como si eso fuera el bálsamo de fierabrás que cura todos los males, la herramienta milagrosa que va a transformar la compañía.

Llegará un momento en que tras la ola inicial las aguas vuelvan a su cauce y realmente se libere ese talento que mencionas. Cuando se deje de hablar de esto será cuando realmente podamos sacarle todo el partido.

Dioni F. Nespral dijo...

Efectivamente Alberto,

No es aquello que pensamos que somos, sino lo que realmente somos.

Muchas empresas están presentes en la Red, pero pocas son colaborativas, activas, "oyentes"...

Cuanto antes salgamos de un jardín utópico, antes podremos aprovechar el impulso del talento y la colaboración en red.

Gracias por pasarte por aquí.

Alicia dijo...

Que bueno verte de nuevo.
Ese escepticismo del que hablas me recuerda mucho a las típicas conversaciones con responsables de formación o recursos humanos, en los que se están contratando cursos de gestión de equipos, Liderazgo "2.0" Complejidad y cambio etc... y te das cuenta de que una acción formativa no va a llevar a la compañía a ningún sitio, ni a un verdadero cambio o una transformación de sus estructuras y/o culturas. Y entonces te cabreas, sufres, maldices tu profesión, no entiendes por qué nadie puede dar un puñetazo encima de la mesa y tomarse en serio el asunto. Y pasas 2 meses, o 3 o 4 de silencio profesional... Pero luego, te das cuenta de qué si así lo sientes, debes continuar peleando. Debes continuar haciendo dichas reflexiones, mostrando el por qué antes de enseñar el cómo. Y a veces, obtienes satisfacciones inesperadas que alimentan tus ganas de querer seguir adelante.
Por eso, querido amigo, ADELANTE! Aún podemos hacer mucho, y somos unos cuantos los que queremos.
Un abrazo

Dioni F. Nespral dijo...

Gracias Alicia

Eso que comentas es un ejemplo que se produce a diario en las organizaciones. Solemos establecer unas etiquetas que "venden" muy bien y que son fáciles de asimilar.

Pero si no conseguimos transformar, no conseguiremos crear un nuevo escenario, algo que implique un cambio en la forma y el espíritu de hacer y participar.

Es un reto, pero sigo creyendo que hay grandes oportunidades de hacer y tener un futuro mejor.

Nos leemos!

Yoriento dijo...

Las etiquetas 2.0, como bien decís, están muy por delante de los propios conceptos, y estos más por delante aún de las buenas prácticas relativas a estos temas y de los paraqués.

Muchas organizaciones y personas se plantean estar en la web social para ver qué pasa, o "vaya que pase algo y me lo pierda", es decir, con una motivación más negativa (no dejar de parecer) que positiva (conseguir objetivos con esa presencia).

Aunque bien es verdad que "estar" aunque no se sea, no es caro ni complejo, así que en caso de duda todos a Twitter y Facebook ;-)

Isabel dijo...

Muy de acuerdo! Nosotros estamos planteando el tema 2.0 bajo el término "inline", porque de nada sirve focalizar tus esfuerzos en al Web si no hay otros cambios (en offline). Al final todo está relacionado (lo online y lo offline).

Dioni F. Nespral dijo...

@Yoriento

Alfonso, me parece apropiado tu comentario.

Muchas veces yo estoy animando a empresas y personas a que se unan a la Red. Y creo que cada uno puede estar como quiera ( participando, sin participar, de visita, de oyente, de espectador....). Eso siempre es bueno.

Sin embargo, me apetece mucho insistir en indicar a las empresas que "estando no eres 2.0". No. Si se elige una participación activa y colaborativa con objetivos sociales y empresariales, debemos de extender el espíritu y la filosofía del cambio y de la horizontalidad, previamente a cualquier iniciativa errónea.

Y también es verdad, y lo entiendo, que "mejor hacer que no hacer". Perfecto, se hace camino al andar. Pero sin quedarnos en la anécdota.

Oye, mil gracias por tu comentario. Me encanta tener personajes tan ilustres...

Dioni F. Nespral dijo...

Gracias Isabel.

Me gusta ese termino "inline". A veces se nos olvida rápidamente que los términos medios y bien equilibrados son excelentes soluciones.

Cada día se potencia más esa relación offline y online, porque en ocasiones, hemos endiosado a la actividad online.

Gracias por comentar!

Antonio Domingo dijo...

Como siempre, pones el dedo en la yaga, te echábamos de menos con tus aportes.

El ser humano se ha acostumbrado a poner etiquetas a todo y si la moda es que la etiqueta sea llevar pendientes en los párpados, pues allí vamos todos para que no digan que no somos cool y que nuestra empresa no está a la última, o lo listos que somos por saber vendérselo al departamento apropiado de la empresa apropiada

Y eso ha pasado con el 2.0, que es una etiqueta más y muchos piensan que con abrir cuentas en twitter, un grupo en facebook y un blog que actualizan dos veces por semana ya están dospunterizados, pero en el dia a dia siguen haciendo lo mismo, y al tiempo dirán aquello de "pues eso del 2.0 no funciona nada" sin entender que el concepto ni funciona ni deja de funcionar, es un nivel de pensamiento diferente al que no han llegado ni saben como hacerlo. Tremendo.
Un abrazo campeón

Dioni F. Nespral dijo...

Gracias Antonio

Ni quito una coma a lo que dices. Tienes que seguir manteniendo también tu blog. En el fondo es un impulso de muchos.

Solo añadiría algo que me inquieta: y es que esas etiquetas 2.0 y su "extensión conceptual", las hemos dinamizado todos. Y el peligro es que quede en nada, como tu dices, debido a que pensamos en el corto y algunos están haciendo de esto una "implementación comercial estratégica" que si no se acompaña de un cambio de organización y mentalidad, quedará en nada y habremos perdido la oportunidad de dinamizar el cambio.

Gracias por tu mensaje de re-bienvenida

Daniel Ponte dijo...

Enhorabuena por tu vuelta y por tu post. La verdad es que tienes toda la razón ya que al final ahora mismo se tienen más medios pero para formar parte de lo que se denomina 2.0 lo que importa no es Facebook, ni Twitter, ni blogs, ni otros medios sociales... lo que de verdad importa para ser 2.0 son las personas y que entre todos colaboremos, conversemos y participemos. Un abrazo,

Dioni F. Nespral dijo...

@Daniel

Gracias. Si, creo que son las personas. De esto hemos hablado muchas veces, pero creo que nos falta un impulso y un cambio de mentalidad.

Mientras, estamos perdiendo oportunidades de desarrollo colectivo y de cambios estructurales.

Bueno verte por aquí!

Un mundo complejo - E. Pampliega dijo...

Totalmente de acuerdo.

Tenemos jornadas, seminarios, reuniones, etcétera donde se explican las herramientas web2.0, donde se comenta la diferencia con "aquellos tiempos de la web1.0" e incluso se habla de la web3.0. Es más, se habla de jefes 1.0, consultoría 2.0, etc...

Hace poco escuche a Iván Pino decir aquello de: "no hay que estar, hay que ser". Esa es la diferencia.

Muy buen post.