¿Qué hacer con los periódicos?




Durante los últimos años se ha producido un marcado descenso de las ventas de los periódicos en general. En esta complicada situación, todas las miradas se dirigen a internet. ¿Quizás está el mal en esa nueva herramienta o quizás sea el lugar donde se producen las innovaciones más disruptivas?

Hace tiempo, escribí ya sobre el tema. En aquel momento, hace ya casi un año, la situación era infinitamente mejor que la actual. En el camino siguen apareciendo cadáveres. El cierre de Soitu, las dificultades financieras para mantener este sector, son síntomas más claros, más evidentes, de una enfermedad crónica, que requiere de su muerte para reconstruir los restos.

Mi opinión es que hay cuestiones que debemos rescatar de la economía tradicional:

-La capacidad de construir una estrategia genérica que identifique el camino y seleccione el mercado al que nos vamos a enfrentar de una manera clara y concreta.

-En segundo lugar, deben de establecerse de forma evidente cuales son las expectativas del proyecto. Nada suena más errático que pretensiones absurdas que no están basadas en una lógica coherente y consistente en el tiempo.

-Y por último un plan adecuado a la fortaleza financiera.

Y después de todo esto, se puede fracasar, no sería la primera vez. Sin embargo, en numerosos proyectos y periódicos actuales, ninguno de los tres pasos anteriores se está llevando a cabo.

Y muchos dirán: "eso no es verdad". Aunque también es necesario decir que a cualquier cosa le llaman tener una estrategia, a cualquier cosa le llaman expectativas y todos sabemos que un cuadro de excel aguanta toda previsión financiera.

Y dentro de este sector, tanto en las nuevas aventuras como en las ya existentes, hay sin duda una pésima orientación estratégica. Y la estrategia se define analizando diversas y múltiples variables. Se necesita bajar a Porter, al análisis de la cadena de valor, etc.... para hablar de márgenes, de calidad, de valor, de precio, de intermediarios, de distribución, entre otras muchas cosas.

Porque la realidad ha cambiado y los medios insisten en establecer decisiones muy poco disruptivas. Los mercados de la información están en una ebullición constante, sin pausa. Los cambios se producen a tal velocidad que sobrepasan la estática cadena de decisión de los medios tradicionales. ¿ Han cambiado los periódicos? sin duda, pero no han conseguido hacerlo en la medida y al "tempo" que han cambiado sus lectores.

Hay muchas opciones; he comentado en diversas ocasiones la llamada "Branding Experience", término que este tipo de empresas no aprecian y ni siquiera se asoman a sus principios básicos. Otras opciones se basan en el análisis de la cadena de valor, en las nuevas formas de distribución y de creación de contenidos. Esto está muy limitado en la prensa tradicional aunque asoma con fuerza en la prensa ( mal llamada prensa) digital.

La información digital, un nuevo espacio, una nueva comunicación.

Este subtitulo está lleno de conceptos: Espacio, información, comunicación.... digital. Términos que inspiran nuevas formas de hacer las cosas, pero que siguen siendo muy mal interpretadas. Como me dice Gonzalo Martín, hay que buscar nuevos términos como flujos reales, sociales, o deliberativos que se identifiquen más con estos nuevos espacios.

Porque son nuevas formas de entender el periodismo, que quisiera recordar en su primera acepción en la RAE :

"Captación y tratamiento, escrito, oral, visual o gráfico de la información en cualquiera de sus formas y variedades."

Por tanto, creo que está claro que la función del periodismo debe de adaptarse a su nuevo entorno, entendiendo las nuevas formas de la comunicación. Es cierto que no TODOS los periódicos van a desaparecer. Pero deberán transformarse radicalmente. Convertirse en una "experiencia" a través de la especialización.

No es fácil encontrar una solución. Hace poco Juan Luis Cebrián, que se ha convertido al menos en uno de los que más insisten en la revolución que se está produciendo, comentaba en una entrevista en Esquire:

"El cambio fundamental está en que los diarios se sustentan en un sistema del siglo pasado"

No deja de ser cierto, pero yo añadiría que así ha sido también en otros innumerables sectores. Pero no por ello se ha armado tanto ruido. El mundo digital avanza, lo acapara casi todo y la adaptación debe ser auténticamente real. Es necesario admitir que la información tiene ahora otro valor y que los impactos en el sector han sido brutales. Pocos sectores se han visto tan afectados. Quizás el del turismo sea un caso similar, pero con la diferencia que éste está desarrollando nuevas estrategias y un profundo análisis de las rentabilidades dentro de la cadena de valor.

Una vuelta al pasado, retorno al oficio.

Como en otros sectores, el periodismo ha necesitado de la unión, fusión y tamaño para desarrollar sus estrategias y cumplir sus objetivos. Así hemos desarrollado grandes corporaciones para "hacer periodismo". Pero se ha llegado a un momento absurdo, donde la tecnología permite a cada uno hacer casi su "propio medio", donde la actualización de las noticias ya no se produce en el telediario o en el noticiero de radio. Internet, la gran Red de redes, permite actualizar las noticias al segundo y no siempre por parte de los periodistas. Cualquier persona puede hacerlo.

Por ello, se avecina una vuelta a "los oficios". El periodista podrá actuar en solitario o junto a otros, pero de una forma distinta. No hay tiempos, ni espacio. Todo se vuelca en la libertad, hacia lo instantáneo y lo más inmediato puede ser producido por personas (periodistas o no) y trasladado al resto de una forma menos sofisticada. Es por ello que el periodista debe buscar su lugar en este ámbito. Y no es fácil, pero sin duda sólo el auténtico profesional puede crear estos nuevos espacios.

¿Y cuál será el papel del periodista?

Siempre insisto en que otros formatos son posibles. Internet es uno de ellos y no siempre el periodista "tiene" que hacer un periódico o trabajar para un medio. El concepto medio ya no tiene que ser lo que hasta ahora hemos entendido como tal. Un medio puede no ser un periódico digital, ni un newsletter, ni un boletín, ni una radio o ni siquiera una televisión. Por decirlo de una manera clara: "La información no necesita ser encontrada en un medio".

Por tanto, si retomamos la descripción de la RAE, podríamos decir que el periodista debe seguir haciendo periodismo, pero no tiene por qué expresarlo o situarlo en un medio tal y como los conocemos hoy día. Se abre una nueva forma de hacer y entender el periodismo, la labor que sólo los profesionales del ramo pueden hacer. Su trabajo se ha de transformar y sólo así se transformarán los resultados del mismo. Pretender cubrir una información y trasladar su contenido a un medio no tiene, de por sí, valor. Por tanto, no interesa. Porque puedo encontrar crónicas similares en otros formatos ( un ejemplo entre muchos: retransmisión via twitter del evento por los propios asistentes, con comentarios y fotos que ningún periodista se atrevería a incluir en su crónica tradicional).

Es por ello que la primera revolución está ocurriendo. Cientos de periodistas están siendo despedidos de "los medios" y serán el auténtico pulmón de la nueva distribución de la información. Sólo desde la actitud de cambio personal, de creatividad, de imaginación, podrán los auténticos profesionales realizar la nueva información. Y para ello, no se necesitan "medios". Estamos ante el estallido de las televisiones on line, de los pseudo-medios interactivos, del incremento de los video-blogs, del desarrollo de las especialidades donde los auténticos periodistas de raza, crearán y compartirán sus propios espacios de contenidos.

Porque el contenido va a ser el nuevo rey. Más personal que nunca y más transparente. Contenido que no dependerá de los anunciantes ( o a veces sí) ni de grandes grupos de presión. Todo se irá transformando en la próxima década. Y veremos caer grandes torres y crecer nuevos espacios. El océano azul es inmenso. Para verlo tan sólo debemos quitarnos nuestras vendas.

Los medios, el camino de la reinvención

Los medios son los auténticos perdedores en este escenario. Pierden valor y credibilidad al no incorporar "lo que muchos lectores demandan". Son estáticos, muy poco flexibles y cuentan con mucha desventaja en este nuevo mundo de la inmediatez. Pocos son capaces de adaptar programaciones o secciones. La gran infraestructura montada para su producción, limita la frescura de su distribución.

Los medios se deben de adaptar paulatinamente, como muchos ya hacen, a este nuevo escenario tan dinámico. Sin embargo, pienso que tienen que dar el salto a la multidistribución de contenidos y a una reinvención del objetivo de su negocio. Porque no debemos olvidar que son negocios, deben ingresar más dinero del que gastan y a una rentabilidad importante. Esto, es muy complejo en el entorno actual. Por ello, se necesitan nuevas estrategias, un profundo análisis de la cadena de valor y una apertura hacia nuevos contenidos y servicios. Y los servicios no sólo son información. Entretenimiento, ocio, personalización, socialización y plataforma de distribución son sin duda los más inmediatos. Pero hay muchos más. Los contenidos pueden ser analizados y potenciados con multiservicios, que con la ayuda de la tecnología podrán potenciar los ingresos. El valor del cross-selling se aventura como una herramienta de gran potencial.

¿Significa esto que los periódicos han muerto?

Yo creo que de la forma que los conocemos, sí. Las personas que quieren leer de forma sosegada lo que ha ocurrido ayer tienden a disminuir. No se puede pues ofrecer un gran producto, con unos costes tan altos, para un público cada vez más reducido. Será cuestión de ofrecer un contenido diferente, producido de una forma distinta y valorado de otra manera desde el punto de vista publicitario. Se trata pues de ofrecer esa "experiencia única". Experiencia que tienen ciertos periódicos deportivos, ciertas revistas del corazón, que han conseguido plasmar en ese "papel" algo que de otra forma no es posible percibir.

Se abre una nueva era. El adiós a los periódicos actuales es inminente, pero el periodismo y en concreto el periodista, tiene ante sí un nuevo reto lleno de posibilidades. Estamos a punto de conocer a los periodistas en todo su potencial, sin tapujos y sin frenos editoriales.

Bienvenidos a la nueva ilusión.

Nota: Este post me lo ha inspirado el título tan potente de la jornada que se celebrará el martes día 3 de noviembre en la Universidad Carlos III de Madrid. A esto se le ha añadido la puntilla con el cierre de Soitu y los rumores sobre el cierre de El Economista.



4 Comentarios:

Ramon.Albiol dijo...

De acuerdo Dioni, si tenemos en cuenta que un periódico se "lee" en el breve espacio de tiempo que tardas en tomar un café, y que la media de tiempo que pasan la mayoría de visitantes de un blog no llega al minuto, creo que la cuestión no está tanto en lo que los "clientes" de la información buscan, como en que se genera tal cantidad de información que es imposible no sucumbir al estrago que produce. En ese contexto creo que la tendencia de consumir titulares y breves en cantidades exageradas y en cualquier medio que las ofrezca, lejos de reducirse va a crecer y por tanto asistiremos a esa trasformacion que apuntas y que durará tanto como el efecto de cualquiera de los procesos de corrupción que hace 3/4 meses eran portadas y hoy caso se han olvidado.

Antonio Domingo dijo...

Llevas razón Dioni en que el periodismo está sufriendo una transformación, como le está ocurriendo a casi todos los sectores, con la irrupción tan veloz de las nuevas tecnologías, pero pocos sufren un impacto tan dramático como los medios de comunicación, y esto no ha hecho nada más que empezar.

Estoy de acuerdo con Ramón en que hoy se genera un volumen de información de tal envergadura que es difícil digerirla pero el fondo es lo que tu comentabas y es que antes los periódicos me contaban las noticias de ayer y eso estaba bien, pero hoy la inmediatez que espero de ellos me hace desinteresarme por el papel porque lo que he leído en internet, en los blogs o en twitter me hacen estar mucho mas al día de lo que el papel me puede ofrecer. Queremos lo último de lo último y lo queremos ahora, y con mucha más frescura.

Y eso nos lleva a lo que decías, no es suficiente con la especialización, ya que para poder afrontar este nuevo reto necesitan derribar el edificio para construir algo nuevo completamente distinto que no herede los cimientos de lo anterior y eso es doloroso y tiene un alto coste, por lo que los medios tradicionales van a seguir esperando a que su modelo vaya muriendo por si solo hasta que no puedan sostenerlo.

Lo trágico es que los nuevos medios que han ido surgiendo no hayan apostado por crear esos nuevos modelos sino que simplemente se hayan atrevido a hacer algo solo un poco mas novedoso creando medios digitales, y acaben cayendo como soitu.es porque en el fondo no es suficiente.

Hay muchísimo talento en el periodismo, que con esta transformación podrán encontrar nuevas fórmulas donde aportar su valía, aunque me temo que esto va a tardar todavía un tiempecito.

Jaime Cid dijo...

a mi me gustaria menos noticias y más análisis, me gusta entender el por qué de las cosas, creo que hay muuucho margen para mejorar. Seguimos en un modelo de información 1.0. Se deberia escribir para poder referenciar los articulos pasados unos meses. Muchas entradas de blogs son para enmarcar, y tienen muchos enlaces entrantes, sin embargo los articulos y noticias suelen ser muy flojos y casi nunca se enlazan y mueren en el olvido.

José Luis Sarralde dijo...

Muy de acuerdo con todo lo dicho. Lo importante es la diferenciación entre medios informativos ( o prensa ) y periodistas.

Para los primeros, se desploma el modelo y muy pocas empresas se van a poder adaptar. Estamos ante una reconversión como la que, por ejemplo, sufrió el sector naval hace años.

Para los periodistas, en cambio, se abre una gran oportunidad pues ya no necesitas trabajar para un "medio" importante para ganar prestigio y dinero.

El problema es que, sorprendentemente, hasta ahora los periodistas no han entrado realmente en Internet. Me refiero no los nuevos peridistas recien salidos de las facultades, sino los que han estado trabajando en medios durante su vida profesional. Y por ello apenas conocen las reglas del medio. Pero lo cierto esta aceleración de la crisis del sector prensa va a "obligarles" a conocerlas...