Innoxicación, la intoxicación de la innovación (*)




Este artículo fue originalmente publicado por el Centro Europeo de Empresas Innovadoras (CEEI) de Valencia, donde participe en una conferencia el pasado mes de diciembre, dentro del marco de la jornada "Tendencias actuales en Innovación". Disfrute con la atención excelente de todo el equipo de la organización del CEEI-Valencia y además tuve la suerte de conocer a Jose Antonio Soler, Director General de Montesol Energías, que nos mostró auténticos ejemplos de innovación basados en la diversificación y la búsqueda de nuevos mercados para productos existentes. También participó Cristina Vázquez, socia de CPE consulting Group y Directora de Marketing de Pymesonline.com, una auténtica pionera en la innovación a través de las TICs.

(*) el término Innoxicación está basado en el conocido concepto de Infoxicación de mi admirado Alfons Cornellá.

Innoxicación,( la intoxicación de la innovación)

Parece poco congruente que sea así titulado un escrito sobre innovación. Es como ponerle puertas al campo, pero también es necesario establecer cuanto antes un marco adecuado, debido al uso indiscriminado de la palabra.

Hace 20 meses pocas autoridades y representantes empresariales utilizaban la palabra en sus discursos. Sirva como ejemplo que en el debate electoral de febrero de 2008, el candidato a presidente, José Luis Rodriguez Zapatero, nombró en una sola ocasión la palabra innovación. Como candidato a presidente del Gobierno, en su discurso de investidura de 8 de abril de 2008, introduce el término 11 veces. Y la misma palabra fue ampliamente nombrada en el debate sobre el estado de la nación del 12 de mayo de 2009. De la inexistencia de la innovación hemos pasado a la innovación en cualquier parte. Y todo tiene su justa medida en su aplicación, para que pueda obtenerse un impacto adecuado.

Las pymes son las que más a menudo tienen “el problema de innovar”. En primer lugar porque muy pocas han nacido innovadoras. Y por innovadoras no me refiero a nacidas en un proyecto tecnológicamente innovador, sino a ser culturalmente innovadora. Es muy difícil que así sea desde un principio. Sin embargo, en determinado momento, se le pide a la pyme “que innove”. ¿Cómo puedo de repente desarrollar una política global de innovación empresarial?, se preguntan muchos directivos de estas pequeñas y medianas organizaciones. Y la respuesta no es fácil. En mi opinión hay diferentes “niveles de innovación”, que nos deben servir para matizar nuestra respuesta. No es lo mismo una empresa involucrada en elementos tecnológicos de alta rotación de productos que empresas con sectores poco dinámicos, con limitada competencia.

Entendiendo la confusión que suele darse y la decisión general de “no hacer por no saber o no poder gestionar e innovar a la vez”, podríamos definir los siguientes elementos claves para poder acceder a una posición estratégica adecuada de innovación:

1.- Establecer un análisis interno, para definir si la empresa es culturalmente innovadora o no. Observando la apertura cultural de la organización, la participación horizontal de las personas, las oportunidades de creación por parte de la plantilla, la socialianza existente, etc. Debemos de tener en cuenta que este proceso de adaptación constante, llevará su tiempo. Se debe de plantear en un marco de tiempo de medio plazo. Es fundamental desarrollarlo, ya que es la base para garantizar una mayor explosión de las ideas atractivas en un futuro, que se vislumbra cada vez más dinámico.

2.- Conocer la posición de la empresa en el mercado, desde la realidad de “necesidad de innovación”. El mercado y el entorno nos facilitarán la necesidad de establecer políticas constantes, incrementales o radicales, respecto a la innovación. No toda empresa debe innovar en la misma dirección, ni intensidad, ni del mismo modo.

3.- Focalizarse en la innovación del modelo de negocio. Sin desprestigiar a la innovación tecnológica, de procesos o productos, la concentración de las acciones de innovación en estos focos, supone cada vez más una menor ventaja competitiva. Tanto la innovación tecnológica (excepto en sectores de alta intensidad de la misma), como la innovación basada exclusivamente en productos o procesos, son cada vez más fácilmente copiables, lo que implica un menor retorno y una menor ventaja competitiva sostenible en el tiempo. Por el contrario, la innovación basada principalmente en elaborar nuevos modelos de negocio y por consiguiente de ingresos, es más personal, más difícil de copiar y por tanto, más sostenible en el tiempo.

4.- Ser prudente en las expectativas. Si el papel lo aguanta todo, las ideas soportan todo lo que les añadamos hasta creer absolutamente en los cambios que se van a producir. Un ajuste correcto hacia la realidad es una buena recomendación. Los cambios y la gestión de los mismos, de cara a ser una organización de cultura innovadora, tendrán muchos obstáculos que habrá que tener en cuenta.

5.- Monitorizar los objetivos de innovación, estableciendo los indicadores necesarios para tener un seguimiento constante de las acciones realizadas. Sin caer en “la parálisis por la medición”, sí es importante tener un “cuadro de control” de las actuaciones.

6.- Innovación abierta para empresa abierta en mercados dinámicos. Es importante destacar que la posibilidad de interactuar con estos “nuevos términos”, no debería hacerse sin una adecuada transformación de la organización hacia la innovación global. Por ello, acciones de innovación abierta tienen resultados satisfactorios en organizaciones con alta preparación cultural para ello.

En resumen, en este entorno donde todo es innovación, deberíamos de adecuarla a la medida justa para cada organización, entendiendo además que es necesario más que nunca, tomar acción, transformar adecuadamente las bases culturales y organizativas de las empresas y ajustar en la medida de lo posible, las acciones hacia la creación de nuevos modelos de negocio e ingresos.

Por último, comprender que las nuevas herramientas, el entorno digital en el que vivimos, hará cada vez más importante que estemos orientados a una mayor interrelación de todos las partes implicadas en los procesos de innovación, lo que permitirá en el futuro una mayor implicación de las comunidades de talento. Esto, nos llevará a una mayor valoración de las personas y las ideas en las organizaciones que, por lo tanto, deberán estar preparadas para la integración activa de las personas.

Nuestro reto es pasar de este estado de Innoxicación a un verdadero escenario estratégico de Innovación.

Foto: Arco Iris en Asturias. (Dioni Nespral 2006)



8 Comentarios:

Jaime Izquierdo dijo...

Hola Dioni,

Pero... 'innovación', ¿no era un nuevo sinónimo para 'subvención'? :-)

Me temo que aún hay que explicárselo a muchas empresas (y lo que es peor, a muchas administraciones).

Por cierto, compruebo que compartimos la admiración por Cornella. Muchas gracias por la oportunidad de comentar y un saludo muy cordial,

Jaime

Michel Henric-Coll dijo...

Estimado Dioni, me parece que sigue habiendo confusión entre innovación y gestión empresarial.

Hablas de innovación presentándonos un plan de marketing que lleva ya medio siglo en los manuales de marketing.

Innovación y plan de empresa no son la misma cosa. Pueden ir juntos... o no. Un país innovador no es aquel que tiene empresas económicamente sólidas (aunque no perjudica) sino aquél que es capaz de que los creativos puedan sacar sus innovaciones a la luz, las explote quién las explote y gane dinero con ellos quienes sean.

La obsesión por asociar innovador con empresario de éxito es un enorme límite a la innovación nacional.

MHC

Dioni F. Nespral dijo...

@jaime izquierdo. Sin duda Cornellá es uno de los precusores de las ideas más avanzadas. También creo que muchas instituciones no perciben el concepto actual de innovación, que es transversal a la organización.

Slds!

Dioni F. Nespral dijo...

Querido Michel, ya echaba de menos nuestras "conversaciones". Me encanta verte por acá, una nueva forma de continuar los dialogos sobre innovación.

Sin duda, puede llevar a confusión, lo admito, pero en mi opinión, como ya hablamos en Valencia en su día, la innovación es hoy día un elemento esencial de la gestión empresarial, y debe estar incorporada de manera transversal en la organización.

La diferencia entre el plan de marketing de una organización y la decisión estratégica de incorporación de la innovación en la organización, no como un fin, sino como un medio, es muy amplia.

Estoy de acuerdo en que un pais no es innovador solamente por el hecho de tener empresas sólidas. Pero tampoco creo que sea innovador sólamente por la razón que comentas. Creo que un país innovador HOY, es el resultado de una combinación de elementos que incluyen conceptos culturales, educativos, de desarrollo de gestión estratégica basada en la innovación, de economía financiera orientada a ciertos conceptos que no sólo son contables o financieros, etc.

Pero incluso admitiendo ciertos algunas de tus percepciones, no creo en la rigidez de los conceptos y si mucho en su dinámica. La innovación hoy es una innovación ligada más que nunca a la estrategia empresarial o a la definición personal de un proyecto de emprendimiento. Y cuando hablamos de estrategia empresarial no podemos olvidar a Porter y reivindicar sus análisis.

Los conceptos de innovación abierta, comunidades de talento, innovación orientada al modelo de negocio, socialianza, cultura innovadora, etc pienso que aportan una visión moderna y dinámica al mundo de la innovación. Y en mi opinión, conceptos alejados de lo que pudieramos llamar "un plan de marketing que lleva 50 años en los manuales". :-)

un saludo Michel!

Un saludo

Michel Henric-Coll dijo...

Gracias Dioni,

Al leer tu respuesta, creo que estamos barajando dos conceptos diferentes pero que tienen el mismo nombre. Hablas de las empresas innovadores, yo hablo de la innovación como meta.

Está claro que todo lo que comentas es muy coherente con la primera acepción, no tengo objeción alguna.

Pero mi convicción es que la innovación como meta que puede adoptar un país pasa por otro derrotero (acuérdate de tu cita sobre que España no liderará ningún proyecto innovador mundial en los próximos 20 años).

Mi convicción es que hay que fomentar el desarrollo de las ideas innovadoras, independientemente de si son rentables para sus creadores. ¿Se perderá dinero en el proyecto empresarial? A veces sí, a veces no, quién afirma tener la bola de cristal en su hoja de Excel me parece muy atrevido. Pero incluso si se pierde, se gana. Estas innovaciones formarán parte del patrimonio nacional y alguien recogerá el testigo y lo hará rentable, en provecho y beneficio del país. Si no, alguien fuera terminará teniendo la idea y la desarrollará primero, y es el otro país que será el innovador.

¿Queremos un país innovador? Pues hay un cálculo muy sencillo de la teoría de los conjuntos: el conjunto "innovador Y rentable para su creador" será siempre más pequeño que el conjunto "innovador".

Si sólo apoyamos a las innovaciones introducidas por empresas consolidadas y con proyectos empresariales prometedores según los criterios tradicionales (que sólo son aplicables a mercados estables), tendremos que admitir que no queremos que España sea un país innovador, lo cual es muy legítimo, pero habría que dejarse de declaraciones demagogas.

Un cordial saludo Dioni

Michel Henric-Coll

("Una velada en la que todos están de acuerdo es una velada perdida" Einstein)

Dioni F. Nespral dijo...

Estimado Michel

Totalmente de acuerdo con tus comentarios. Creo que hablabamos de conceptos similares.

Respecto a lo que comentas sobre el apoyo a innovaciones, 100 % de acuerdo. Una idea ( no rentable economicamente o socialmente) puede ser el principio de una innovación futura. Por supuesto que se debe fomentar!. Cuando hablo de cultura innovadora, educación para la innovación, comunidades orientadas al talento, etc, ahí tocamos toda la linea de fomento a la innovación y eso.....no se hace!. Quizás el término de innovación esté sin duda asociado a una rentabilidad ( no solo financiera, reitero), pero antes de ella, está un sinfin de ideas y talento ( por tanto conocimiento) que servirá como semilla para la innovación futura.

Del apoyo a las pymes o proyectos personales, 110% de acuerdo y creo que en muchos casos existe ese apoyo, pero en mi opinión se salta la base ( eso que tu llamas fomento de la innovación y yo lo denomino cultura innovadora). El apoyo aun se basa en innovación tecnológica o de procesos...cuando lo que se trata es de fomentar la BASE, la empresa con cultura innovadora, no la empresa de tecnología innovadora.

Como ejemplo, se considera una empresa que comercializa servicios TIC como un fomento a la innovación per se. Y no estoy de acuerdo!, de hecho los servicios TICs están convirtiéndose en un "commodity", pues crecen como setas en un sector que NO SIEMPRE va a aportar en el futuro un valor añadido estratégico.

Por tanto, coincido mucho con tu opinión. Y por cierto:

"una empresa en la que todos piensan lo mismo, es una empresa en la que nadie piensa"....:-)
( no recuerdo el autor ahora mismo )
Saludos

Daniel Ponte dijo...

Me parece bastante acertado el post de Dioni por el punto de discusión precisamente con MHC que mucha gente entiende que la innovación de la que hablas Michel sólo se puede realizar a aspectos que tienen mucho que ver con la tecnología en cualquiera de sus vertientes y uno de los aspectos que más nos encierran es que la innovación debe estar impregnada en toda la empresa desde el primero al último y que al final tiene que estar en la cultura de la empresa. Creo que en nuestro foro interior todos podemos ser innovadores, e incluso lo somos en nuestra vida personal, pero muchas veces la rigidez de las empresas impiden aflorar esta innovación en las compañías. Por eso creo que además de ser importante la innovación como meta, como indica MHC, las empresas deberían ser innovadoras desde la definición de su estrategia y posiblemente si esto fuera así la innovación no tendría que ser una meta sino un resultado medible

Dioni F. Nespral dijo...

Gracias Daniel por tu comentario.,

Me resulta muy interesante ver de nuevo el concepto en el que debemos de insistir: La innovación no es un fin. Es un medio que se integra en toda la cadena de gestión de una organización...sea ésta una multinacional o sea un proyecto microempresarial.

Encantado de ver tus opiniones por aquí! Saludos.