Temporal de crisis


Estaba comentando hace poco a alguien que hemos pasado de decir a escondidas la palabra maldita "crisis", a colocarla en la mayoría de nuestras conversaciones cotidianas. Desde el momento en que el Presidente del Gobierno lo admitió hace ya algunos meses, no hemos parado de propagarla. Hemos aprendido a utilizarla hasta en los momentos más personales, como cuando no queremos quedar a cenar con fulanito y menganita: " No, verás, si por nosotros encantados; pero es que con esta crisis....". Y de un plumazo te quitas a todo lo que se mueve alrededor. Ni se te ocurra proponer algo nuevo en casa, porque cualquiera te apoya en estas condiciones. Nosotros somos así, o blanco o negro. Si hay crisis, con un par. Que para eso somos más chulos que ninguno. Estaría bueno....

Y en esas estamos, congelados. Con el motor más que parado, esperando que alguna grúa nos rescate. Parece como que cualquier idea, iniciativa, propuesta o desarrollo queda en el sótano del que algún día, podremos salir. O eso nos dicen. Que cualquiera se cree algo de alguien en estas circunstancias. El temporal más perjudicial, el que nos está acatarrando de lo lindo, es el temporal de crisis. Este ni está de paso, ni hay forma de calmarlo. Está furibundo, y se nos mete en los huesos.

No soy un optimista alocado, pero creo que la crisis nos hará reaccionar y significará la demostración real del valor que tenemos en nuestro interior. En todos los ámbitos: el personal, al decidir enfrentar esta nueva situación frenando comportamientos egoistas; en lo profesional, decidiendo tomar parte más activa en fomentar nuestros puntos fuertes, creando nuestra propia marca personal. Todos podemos cambiar el rumbo de "nuestra crisis". El temporal siempre termina y tenemos que aprovechar las oportunidades que estas situaciones nos ofrecen.

Negar la crisis económica es absurdo, pero en ella no se termina el mundo, ni se basa toda nuestra existencia. Hay muchas otras cosas por las que luchar, por las que mirar al futuro. Y no pensemos que un gobierno, el que sea, nos sacará de la crisis por arte de magia. No será fácil. Hoy leía a Victor Gil preguntándose si no era ya la hora que nosotros (el lo llama la Sociedad Civil), las personas, nos pongamos manos a la obra. Y estoy muy de acuerdo con él.

Tenemos un gran reto: decidir si permitimos que la crisis devore todas nuestras ilusiones o por el contrario, enfrentarla y potenciarnos como personas, como individuos con carácter y capacidad de crecimiento. Como nos quedemos sentados a que todo se resuelva por si mismo, llegaremos tarde al tren de la modernidad y de los nuevos valores.

Dejemos a la crisis para los "profesionales", los políticos y los agentes involucrados. Ellos ya tienen un reto importante ,y nada fácil, por delante. Mientras tanto, nosotros podemos hacer que las cosas cambien.

Probablemente, nunca haya habido una oportunidad así para transforma lo que tan mal hemos hecho. Es la hora de las personas, en las que reside el gran valor de la sociedad y de las empresas. Es nuestro momento.


2 Comentarios:

Jaime Cuesta dijo...

A falta de obama nos animamos nosotros mismos. Por mi que no quede.

Pienso que en estos tiempos todo se ha acelerado mucho y nos movemos de boom en boom. Ya vereis como el dia que se salga de la crisis, eso no se cuando será, tendremos una recuperación más rápida que ninguna otra.

Mr. Onüff dijo...

Hola Dioni!, ¿pues que te voy a decir sobre lo que planteas? que estoy totalmente de acuerdo conntigo.
Es el momento para replantearnos cuestiones que hasta ahora como sociedad hemos hecho mal.Cuando digo sociedad digo sociedad española.
Yo empezaría sin lugar a dudas por la que ahora se llama clase política, jolín ¡qué clase ser político! Bueno yo desde hace ya un tiempo, diría años y no soy tan viejo jejej, me sorprendo con este tema. Si cualquiera de nosotros hiciera en su trabajo lo que un político hace en el suyo, seria despedido y sin indemnización :)
No me aportan nada, no me fio de ninguno de ellos y no por costumbre sino porque no saco nada en claro de todas sus conversaciones, discursos y enfrentamientos, me parecen chiquillos de colegio en un recreo desafortunado. Esto si que es estar en crisis, claro que al fin y al cabo son personas, pero como puedes comprobar, personas con formación y muebles en la azotea viven tan ensimismadas en su ombligo que no ven donde pisan. O quizás sea más cómodo no mirar dónde pisar ¿Quien sabe?
Luego pienso... Los que pensamos como tu y como yo,¿Qué somos? ¿Unos idealistas? ¿Unos optimistas de profesión? ¿Qué conseguimos,al margen de intentar propagar el optimismo hasta el agotamiento, y no conseguir demasiado apoyo?
A ver si es verdad y la gente empieza a darle al coco y al menos de aquí al 2011 por poner una fecha poco realista, estemos orgullosos de productos, marcas, empresas españolas que no sean bancos, ni constructoras, y mediante los cuales se nos reconozca en el extranjero.
¡Leches como me fastidia, escuchar porsche y asociarlo con alemania, o Nokia y asociarlo a Finlandia, y muchas otras como Nike, Philips, Braun..., y sin embargo salimos fuera de España y en seguida te tocan palmas para que bailes flamenco cuando en tu vida has ido a un tablao o a los toros.
En fin espero que esta crisis nos haga ver las cosas de otra manera y que España cambie de una vez por todas. ¡Leches que todavía hay empresas en España que funcionan como la imprenta de Imanol Arias en la serie Cuéntame jajajja.
Estos chicos... la clase política digo.